ALIMENTOS PROTECTORES PARA IR DE VACACIONES

POR Núria Ripoll Blanch, técnica dietista

¿A dónde vamos? A la playa, a la montaña, a un parque acuático, a visitar museos  y monumentos… todas y cada una de las destinaciones que escojamos pueden ser más agradables si la alimentación del día se adapta a las necesidades que tendrá el organismo según como le afecte el entorno.

rpoductos protectores para las vacaciones en una casa rural

 

TURISMO RURAL Y ECOTURISMO

El ambiente que ofrece el turismo rural nos acerca a la naturaleza, a la sencillez y al placer de hacer las cosas bien hechas. El ecoturismo es un sector que lucha para que el turismo forme parte de proyectos sostenibles, enseñando y sensibilizando a la población a cuidar y a utilizar los recursos naturales de la tierra.

En esta ocasión, si decidimos pasar parte de nuestras vacaciones en una estancia de turismo rural, en lo que a la alimentación se refiere, podemos aprovechar para aprender; reeducar el paladar, conocer nuevos y sabrosos productos y pensar en la posibilidad de comer más sano en caso de que no lo hagamos ya.

Si durante el tiempo que se está hospedado nos hacen la comida, simplemente con relajarnos, ya nos estaremos beneficiando de los nutrientes de un plato hecho con tradición y cuidado en un entorno seguramente precioso. Si por el contrario estamos en una casa o estancia en la que debemos prepararnos nosotros mismos la comida, lo más aconsejable es comprar los alimentos en las tiendas o cooperativas cercanas, también podemos beneficiarnos de las casas rurales que venden sus propios productos recién cosechados. Otra opción es visitar los restaurantes de la zona, en caso de que los haya, para conocer así su oferta gastronómica.

Las dos opciones son una oportunidad buenísima para saborear frutas, verduras y hortalizas de temporada, comida casera, productos ecológicos, elaboraciones artesanales. También para conocer los productos locales como por ejemplo vinos, aceites, miel, quesos, embutidos naturales… e indiscutiblemente, para conocer la historia y la cultura del lugar que visitemos. Mezclarnos con la gente de la zona y conocer sus menús regionales, sus hábitos alimentarios y sus costumbres es de por sí muy enriquecedor.

Pasar unos días en un ambiente rural puede convertirse en una nueva experiencia para ser conscientes y responsables de una forma de vida que protege el medio ambiente, los ciclos biológicos de las plantas, de los animales y que, además, respeta la biodiversidad.

Estas vacaciones pueden convertirse en un punto de partida para que a nuestro regreso nos planteemos comer y vivir mejor. Podemos empezar introduciendo verduras, frutas y hortalizas ecológicas de kilómetro cero. También estos días pueden servirnos para decidir aumentar el consumo de legumbres y productos frescos, por ejemplo, huevos ecológicos y pescados. O a utilizar ingredientes naturales que dan sabor y al mismo tiempo protegen de enfermedades, como son las hierbas, los ajos, los tubérculos, las raíces… Quizás también hayamos aprendido a preparar alguna sopa, algún potaje tradicional o alguna comida que nos haya gustado mucho.

Si en la estancia del lugar a donde vamos no están incluidos los productos de higiene y limpieza, vale la pena llevar con nosotros productos adecuados. Mejor escoger productos biodegradables y ecológicos para nuestro cuidado personal o para lavar la ropa y la vajilla. Así también conoceremos, en caso de que no lo hagamos ya, una forma distinta de cuidarnos y de cuidar nuestro entorno.

Todo puede ser una excusa perfecta para empezar a tomar una nueva y saludable conciencia.

ALIMENTOS PROTECTORES PARA IR DE VACACIONES

¿A dónde vamos? A la playa, a la montaña, a un parque acuático, a visitar museos  y monumentos… todas y cada una de las destinaciones que escojamos pueden ser más agradables si la alimentación del día se adapta a las necesidades que tendrá el organismo según como le afecte el entorno.

alimentos protectores para las vacaciones en la playa

PARQUES ACUÁTICOS

La opción de pasar un día de vacaciones en un parque acuático es realmente muy emocionante. Un día intenso de emoción y diversión para toda la familia. El día anterior podemos preparar el cuerpo consumiendo dos o tres piezas de fruta de temporada, además de un licuado de hortalizas, tipo gazpacho. Todo ello repartido durante el día asegurará que tengamos un extra de antioxidantes y mucha fibra para que por la mañana tengamos las funciones intestinales bien reguladas. Cabe destacar que se supone que vamos a pasar una jornada entera dentro del recinto, con lo cual, cuanto más cómodos nos sintamos mejor dispuestos estaremos para disfrutar. Sin embargo, el desayuno que hagamos en casa antes de salir debería ser completo, nutritivo y energético, por ejemplo :

 
  • Leche con cereales y un plátano
  • Zumo de fruta natural y tostadas con mantequilla y mermelada.
  • Una pieza de fruta fresca de temporada y un yogur con muesli.
  • Piña natural con un bocadillo de jamón.
  • “Leche” de coco con rebanadas de pan de cereales y pate vegetal.
  • Bebida de avena con cereales solubles y tostadas con queso fresco y miel.
  • Crema de avena con fruta troceada…

 Hay muchas combinaciones por hacer, lo importante es que sea variado, con productos frescos, y que cubra las distintas necesidades nutricionales para empezar bien el día.

Una vez dentro del parque, en lo que a alimentación se refiere, probablemente aprovecharemos de buen grado las cafeterías y restaurantes de que dispone. Es aconsejable escoger alimentos ligeros, no muy salados y de fácil digestión. También es importante no llenarnos mucho si la intención es continuar con las atracciones y demás actividades.

Al igual que en la playa, la hidratación es muy importante. El agua y los zumos de frutas o bebidas isotónicas, restablecerán las pérdidas de minerales que sin darnos cuenta vamos perdiendo. Quien ha estado en parques acuáticos con niños, por ejemplo, sabe que es un no parar, por esto es aconsejable buscar zonas de reposo frescas y sombreadas para beber a conciencia. También, las barritas con cereales y chocolate ecológicas son un sano tentempié para reponer fuerzas entre horas.

Al llegar a casa después de la jornada, lo mejor sería encontrarnos con una cena ligera, reconfortante y suave. El día anterior podemos dejar preparada una crema de verduras, una crema de avena, un pescado al horno o tener a mano unas hamburguesas vegetales ya listas para calentar y comer.  Regresar sin prisas hará que nos sintamos tranquilos y relajados para  terminar así un buen día.

Un consejo para hidratar y proteger la piel después de tanta exposición al sol, a las piscinas y a espacios públicos, es poner unas gotitas de aceite del árbol del té a nuestra loción hidratante. También lo podemos añadir a un gel de aloe vera o a un aceite de almendras dulces.

ALIMENTOS PROTECTORES PARA IR DE VACACIONES

POR Núria Ripoll Blanch, técnica dietista

¿A dónde vamos? A la playa, a la montaña, a un parque acuático, a visitar museos  y monumentos… todas y cada una de las destinaciones que escojamos pueden ser más agradables si la alimentación del día se adapta a las necesidades que tendrá el organismo según como le afecte el entorno.

alimentos protectores para las visitas a museos y monumentos

 

ALIMENTACIÓN, MUSEOS Y MONUMENTOS

Si realizamos salidas culturales, en dónde se visitan lugares emblemáticos cargados de leyendas e historias, de buen seguro que pasaremos largas horas de pie y realizaremos paseos y recorridos que acabaran por agotarnos un poco. Para evitar en lo posible que esto ocurra, seguir unas cuantas recomendaciones higiénico-dietéticas hará que aguantemos mejor las horas de pie sin sentir la sensación de piernas pesadas, pies hinchados o dolor de cabeza.

En primer lugar, es importante prestar atención a la alimentación de las semanas previas a las vacaciones. Una dieta depurativa y desintoxicante es lo más adecuado. Las preparaciones culinarias que van muy bien para depurar son: caldos vegetales de apio y cebolla, zumos antioxidantes de frutas y verduras y sopas de miso. También el  ajo es un alimento excelente y eficaz para esta finalidad.

Como productos complementarios, para hacer curas depurativas podemos disponer del jugo de aloe vera y el sirope de arce. Eliminar líquidos y limpiar el organismo de tóxicos hará que nos sintamos más ligeros y dinámicos.

Así mismo, es importante descargar el hígado de los posibles excesos de proteína animal, para ello, combinar nuestra alimentación con proteína vegetal nos puede ayudar: el tofu, el seitan, el tempeh, las legumbres y los frutos secos son buenas opciones.

Para los desayunos podemos escoger cereales integrales o panecillos integrales y combinarlos con zumos de frutas, café con leche o bebidas vegetales. En los hoteles donde hay bufet libre, mejor escoger alimentos ligeros, frescos y evitar fritos, salsas y embutidos. Pensar en un sándwich vegetal a media mañana, es indispensable para aguantar bien hasta la hora del almuerzo. Éste debería ser ligero, sin demasiada sal, sin azúcares refinados, sin salsas ni sofritos contundentes y procurando evitar el alcohol. También mejor reducir el consumo de carnes rojas, quesos grasos y marisco.

La merienda puede ser la habitual a la que estemos acostumbrados pero deberíamos evitar tomar demasiado café y/o sustancias excitantes. Si nos sentimos cansados, podemos tomar leche con cacao para recuperar fuerzas y alguna barrita de cereales integrales rica en fibra ofruta. Evitar el estreñimiento cuando se hace cualquier viaje y mantener las funciones biológicas del organismo en perfecto estado es muy importante.
Para llevar en el bolso de mano, nada mejor que agua, toallitas refrescantes, loción para pies y piernas (compuestas de plantas) para la circulación y/o gel de aloe vera puro.

Durante las visitas, deberíamos aprovechar cualquier ocasión para sentarnos con las piernas un poco en alto y masajear un poco las extremidades inferiores. También se recomienda vestir cómodo, con tejidos transpirables y llevar zapatos sin tacón y que se abrochen bien.

Por la noche, hacer duchas de agua fría y descansar con los pies apoyados en alto con una almohada, evitará que los tobillos se hinchen y nos levantaremos mucho mejor.

 

ALIMENTOS PROTECTORES PARA IR DE VACACIONES

¿A dónde vamos? A la playa, a la montaña, a un parque acuático, a visitar museos  y monumentos… todas y cada una de las destinaciones que escojamos pueden ser más agradables si la alimentación del día se adapta a las necesidades que tendrá el organismo según como le afecte el entorno.

alimentos protectores para las vacaciones en la playa

 ALIMENTACIÓN Y PLAYA

Para ir a la playa a pasar media jornada o más, es importante utilizar recipientes y neveras fáciles de llevar y que cierren bien. También son muy útiles los geles que mantienen el frio, tanto para los alimentos como para las bebidas.
La preparación de las excursiones forma parte de la diversión, si se deja casi todo preparado el día anterior evitaremos los nervios de última hora: sombrilla, toallas, tumbonas, manteles, bocadillos… hay muchas cosas que podemos dejar listas.
Si vamos a la playa, nos podemos cuidar de la siguiente manera:

 
  • Durante dos o tres días antes a la exposición solar, tomar un buen zumo de remolacha con zanahoria. Alimento protector gracias a los carotenoides, embellece la piel y activa la melanina.
  • Llevar agua natural e hidratarnos cada media hora. Alimento básico y esencial. Aunque no lo parezca, el cuerpo transpira más y por esto es importante compensar las pérdidas de agua. El agua de coco también es ideal ya que hidrata y refresca en profundidad.
  • Tuppers con fruta fresca cortada, melón, sandía, cerezas, melocotón, mango…Son alimentos refrescantes, llenos de vitaminas, minerales, sustancias antioxidantes y antiinflamatorias. Nos ayudaran a mineralizar el organismo evitando después de la jornada sentirnos cansados o abatidos.
  • En caso que pasemos más horas, las siguientes propuestas son para la comida: ensaladilla rusa, ensalada de pasta con espinacas y pollo, escalibada, la clásica tortilla de patatas, hamburguesas de tofu o salchichas de seitan, ensalada de salmón al vapor, anchoas rebozadas y también ensalada de arroz con lechuga, tomate, aceitunas, atún, huevo duro y aguacate.  Se caracterizan por ser alimentos ricos en vitaminas, carotenos, ácidos grasos insaturados e hidratos de carbono de lenta absorción.  Son alimentos de fácil digestión, ligeros, sin salsas, sin sofritos, sin picantes ni grasas saturadas.
  • Por la tarde, nos podemos tomar una horchata artesana. Las propiedades de la chufa en verano son extraordinarias para hidratar y reconstituir el organismo. La horchata es una bebida refrescante, rica en fosforo, calcio, magnesio, hierro y vitaminas C y E. Además es una bebida antioxidante. Un verdadero bálsamo para el cuerpo después del sol. Un helado artesano o un pan con tomate con alguna fruta como un racimo de uvas, también está muy bien.
  • Por la noche, una humilde sopa tibia con menta es una de las comidas más relajantes y digestivas que podemos ofrecer a nuestro cuerpo. Fácil de preparar, sabrosa, suave y aromática. También podemos escoger una ración de verduras como por ejemplo patatas con judías tiernas y zanahoria. La verdura hervida o al vapor sienta de maravilla y es muy saludable para tener un buen descanso. De segundo, una deliciosa tortilla de calabacín completará la cena. El calabacín es un alimento diurético, rico en minerales y también de fácil digestión. De postre, un poco más de fruta rica en carotenos, como el melón “cantaloup” o ciruelas son frutos ideales para preparar las funciones intestinales para la jornada siguiente. Nos levantaremos descansados y a gusto para un nuevo día.

ALIMENTOS PROTECTORES PARA IR DE VACACIONES

POR Núria Ripoll Blanch, técnica dietista

¿A dónde vamos? A la playa, a la montaña, a un parque acuático, a visitar museos  y monumentos… todas y cada una de las destinaciones que escojamos pueden ser más agradables si la alimentación del día se adapta a las necesidades que tendrá el organismo según como le afecte el entorno.

alimentos protectores para las vacaciones en la montaña

 

 ALIMENTACIÓN Y MONTAÑA

Para ir a la montaña se tiene que ser previsor, el gasto energético será sin duda mucho mayor del que pudiéramos tener en otros destinos como, por ejemplo, la playa. Entre las largas caminatas, el peso de la mochila y el clima, al final del día la sensación de cansancio es evidente.
Alimentos que nos pueden ayudar:
Una buena hidratación es básica, como en todas las excursiones. Para encontrarnos bien, se tienen que ir restableciendo de inmediato las pérdidas de minerales que tenemos a través del sudor y la respiración. Para ello, antes de sentir la sensación de sed, tenemos que ser conscientes e hidratarnos de forma responsable. La mejor bebida, si ya llevamos los alimentos adecuados es el agua, pero hay otras bebidas que también son buenas opciones porqué al mismo tiempo nos aportan minerales e hidratos de carbono.

  • Agua y/o bebidas isotónicas.
  • Batidos de cacao. Elaboradas con leche o algún tipo de bebida vegetal y cacao en polvo natural.  Estos batidos son muy efectivos cuando se está cansado, el cacao es muy energizante y mineralizante.
  • Zumos de frutas naturales o artesanales. Contienen azúcares naturalmente presentes en el alimento y agua.
  • Evitar latas con gas, colorantes artificiales y azúcares refinados. Si consumiéramos estos tipos de bebidas todavía nos sentiríamos más cansados y pesados.

Para comer, los típicos bocadillos están bien, siempre que el pan sea de calidad. Tenemos que evitar los panes industrializados, elaborados con harinas refinadas y llenos de aditivos. Si escogemos un buen pan, el bocadillo será ideal. Actualmente se elaboran panes muy variados y completos los cuales enriquecen el valor nutricional del mismo. Una base de hidratos de carbono de lenta absorción es importante pero los alimentos energéticos y tonificantes también.

  • Pan de payés.
  • Pan de cereales.
  • Pan de olivas.
  • Pan de frutos secos.
  • Pan de semillas.

Dentro podemos poner: tortilla, carne rebozada, atún, jamón, queso bajo en grasa, embutidos vegetales, tofu rebozado, seitán a la plancha… Mejor no consumir alimentos salados como snacks salados,  patatas chips o aceitunas ya que contienen mucha sal y aumentarían la sensación de sed.
Los frutos secos y las barritas elaboradas con frutos secos, también son indispensables. Las propiedades de los frutos secos en la montaña son indiscutibles. Son ricos en minerales, proteínas, ácidos grasos esenciales, vitaminas e hidratos de carbono.

De fruta, los plátanos, por su alto contenido en potasio son una buena opción. El potasio es un mineral importante para el impulso nervioso y para la actividad muscular normal. La fruta seca, como los higos, las pasas y los dátiles, también son muy interesantes para llevar en la mochila. Además son alimentos ligeros, no pesan demasiado y se conservan muy bien.

La fruta natural jugosa si podemos traérnosla mucho mejor pero como pesa mucho y se puede estropear, tal vez la podamos llevar en una nevera portátil y dejarla en el coche o campamento para  cuando regresemos de la excursión. Servirá para restablecer el equilibrio hídrico corporal, y para refrescarnos un poco.

Como complemento extra para la mochila, una tableta de chocolate negro se puede convertir en un buen aliado. Recordemos la famosa frase que dice que el cacao era el alimento de los dioses, quizás también el alimento ideal para subir lo más cerca de ellos.

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